Elija un hotel cerca de la place du Marché-Sainte-Catherine para disfrutar durante toda su estancia de la tranquilidad de esta plazoleta escondida tan parisina. La place du Marché-Sainte-Catherine, construida en 1784 por el arquitecto Louis Caron, atrae tanto a parisinos de paso como a habituales del barrio. Pocos lugares consiguen gustar a todo el mundo.

El encanto discreto de la place du Marché-Sainte-Catherine

Esta plaza, diseñada inicialmente para acoger el mercado de la rue Saint-Antoine, fue construida en el sitio del antiguo convento de Sainte-Catherine. Al más puro estilo del Marais, la plaza está ahora jalonada de terrazas de restaurantes y cafeterías siempre concurridas sin importar el momento del día o la época del año. ¡La lluvia no basta para quitar las ganas a los parisinos de tomar su café fuera!

Desde la rue Caron, perpendicular a la rue Saint-Antoine, podemos acceder a esta plaza escondida del Marais, donde reina un ambiente más propio de un pueblo. La place du Marché-Sainte-Catherine, prácticamente peatonal, es un lugar suspendido en el tiempo donde todo el mundo puede disfrutar de un poco de tranquilidad y verdor junto a las moreras que cubren con su sombra poética los bancos de la plaza.

Su encanto no deja a nadie indiferente y muchos directores de cine la han usado como decorado para sus películas. Por ejemplo, podemos ver la place du Marché-Sainte-Catherine en Pequeñas mentiras sin importancia de Guillaume Canet o en El caso Bourne con Matt Damon.

Al estar cerca de todos los lugares de interés del barrio, podrá hacer una merecida parada en la plaza antes de seguir descubriendo el Marais.

¿Conoce otros lugares secretos del Marais?

En París, no siempre es fácil encontrar un lugar donde pararse a descansar, y eso que la ciudad cuenta con multitud de jardines. Si sube por la rue des Francs-Bourgeois, llegará a la rue des Blancs Manteaux. En el n.º 6 descubrirá un jardín familiar donde se reúnen todas las generaciones para jugar al tenis de mesa, hablar tranquilamente en un banco o tomar el sol con los amigos. El magnífico jardín des Rosiers - Joseph-Migneret es otro oasis de paz que puede visitar mientras pasea por el Marais. Lo encontrará entrando por el n.º 10 de la rue des Rosiers. Situado entre tres palacetes, podrá disfrutar de 2000 m2 de césped. «Les jardiniers du 4ème», una fantástica iniciativa en pleno corazón de la ciudad, tienen aquí un jardín compartido.

Para reponer fuerzas y sumergirse en un ambiente palpitante, visite el mercado des Enfants Rouges. A los turistas y a los habitantes del barrio les encanta este mercado en el que se mezclan los aromas de los diferentes puestos. Por último, el barrio del Marais esconde uno de los pasajes secretos más hermosos de París. Hablamos del Passage de l’ancre. Al abrir la puerta azul del n.º 223 de la rue Saint-Martin, descubrirá un pequeño pasaje adoquinado jalonado de coloridos escaparates. Bienvenido al París más secreto.

Un hotel excepcional a pocos pasos de la place du Marché-Sainte-Catherine es la opción ideal para los enamorados del París más típico, auténtico y encantador. El mejor escenario para una estancia inolvidable.